PRIMERA
PARTE CAPITULO
1
¿Soy inocente y bueno...?
En
el transcurso de nuestra búsqueda para cambiar nuestras
vidas y ayudar a otros, nos dimos cuenta que en general la mayoría
de los seres humanos han estado sumergidos en la equivocada idea
de ser culpables y malos. Al descubrir la falsa apreciación
de los eventos que rodearon nuestras vidas, pudimos darnos cuenta
que la culpa es tan sólo un concepto que entorpece la paz
individual y la claridad de quién verdaderamente somos.
Dios creó al hombre como un ser perfecto, bueno e inocente,
así también tú fuiste creado; Dios te dio
el maravilloso don del Libre Albedrío, que significa libertad
de elegir qué hacer con tu vida y cómo guiar tu
camino para el perfecto desarrollo espiritual, emocional, mental
y material.
Te dirás... "Pero, también hay gente mala...".
Entre los seres humanos hay más buenos que malos. Desafortunadamente
algunas almas están más confundidas que otras y
aunque fueron creadas por la misma fuente Divina, optaron -utilizando
su libre albedrío- por negar la verdad. Siguen lo falso,
niegan a Dios, al amor, verdad, paz, belleza. Son seres que actúan
conscientemente realizando actos destructivos o criminales en
contra del ser humano, pero son la minoría. La enorme mayoría
son seres confundidos a quienes el dolor y el sufrimiento les
ha nublando el verdadero amor.
Tu alma te ha guiado a leer estas páginas para que encuentres
la verdad de tu vida: tu inocencia. Si algunas veces te has equivocado
ha sido porque era parte de la confusión en la que has
vivido. Y esta confusión ha sido parte de las experiencias
de vida que tenías que experimentar para poder despertar
y descubrir que es el momento de cambiar. Porque nada malo hay
en ti.
El miedo, la creencia de estar haciendo cosas malas, el sentirte
culpable, no merecedor, enojado, triste, son producto de experiencias
que viviste en el pasado, las cuales te confundieron e hicieron
creer que eras malo y culpable. Pero si deseas cambiar tu vida
debes tomar esta necesidad de cambio como una señal de
que eres bueno, de que nunca has deseado hacer cosas malas o dañar
a otros. Pero si lo hiciste, debes entender que hay muchas otras
razones que aún no conoces y que te obligaron a actuar
en forma equivocada. Por favor, no te culpes, descubrirás
poco a poco qué te llevó a realizar esos actos que
repruebas.
Es probable que durante el proceso de lectura o prácticas
de liberación te niegues a aceptar qué situaciones
como las que aquí se describen, te pudieran haber sucedido,
o que comiences a justificar la conducta de tus padres o seres
que tuvieron un papel importante en tu desarrollo. Si así
fuera, tendrás que hacer un esfuerzo y continuar trabajando.
Deberás ser honesto contigo mismo y conectar con esa emoción
que tú sabes que te está haciendo daño y
que está relacionada con algunas de las situaciones que
aquí se plantean.
El propósito de este trabajo es que te liberes del sufrimiento
emocional, nunca con la intención de juzgar a nadie; la
intención es encontrar cuáles fueron los verdaderos
motivos que te llevaron a creer que fuiste rechazado, que no te
querían, que te hicieron sentir malo, culpable, inadecuado,
fuera de tiempo; que te llenaron de miedo, enojo, tristeza, etc.
Encontrarás en el transcurso de la lectura que algunos
conceptos son repetitivos, esto tiene el propósito de ayudar
a tu mente a retener la información ya que el proceso de
asimilación así lo requiere.
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