CAPITULO
12 Mis
padres son inocentes Después
de haber repasado las situaciones por las que crees sentirte fracasado,
culpable, enojado, desesperado, etc., y habiendo encontrado que
la raíz de todas estas emociones y en general de tu desgracia
proviene de la intervención de tus padres, sabemos que
tus emociones en relación a ellos son de disgusto y seguramente
de mucho enojo.
Es por ello que este capítulo está dedicado a explicarte
el porqué ellos son inocentes de la vida dura, llena de
sufrimiento y confusión que hasta el día de hoy
has vivido.
Tus padres, al igual que tú, han vivido confusión
y malos entendidos; ellos, al igual que tú, seguramente
fueron rechazados, y si haces un poco de historia en relación
a sus vidas, te darás cuenta de que el sufrimiento por
el que has pasado, es el mismo o parecido al que ellos han llevado
cargando a cuesta toda su vida sin saber porqué.
Si piensas que tus padres son malvados por la manera en que te
regañaron, enjuiciaron, insultaron, castigaron -y seguramente
muchos padres seguirán haciéndolo-, es necesario
que comprendas que son seres ignorantes; ignoran el porqué
de sus miedos, culpas y resentimientos. Y que nunca tuvieron la
oportunidad que ahora tú tienes: de que alguien les dijese
que son buenos y que ellos, a su vez, nunca le hicieron daño
a sus padres.
Si tus padres siguen con vida, te invitamos a que comiences a
conocerlos verdaderamente, ya que es común que los padres
rara vez acostumbren a hablar de sus vidas. Pocas veces el hijo
conoce la vida de los padres, lo que hace que éstos sean
verdaderos desconocidos para los hijos. La comunicación
familiar es casi nula por lo que también los hijos son
desconocidos para los padres, son contadas las familias en las
que hay comunicación abierta y se expresan gustos, sentimientos,
formas de pensar, deseos, etc., y que cada integrante de la familia
participe en esta relación.
Es por ello que reiteramos la invitación a que abras una
comunicación con tus padres, para que comiences a conocer
sus vidas, lo que te hará encontrar la razón por
la cual tu padre o madre te educó de la forma en la que
lo hizo. Esto te ayudará a entender el porqué tus
padres te hicieron sentir humillado, no querido, enjuiciado, etc.
Es probable que tus padres no deseen hablar de su vida o evadan
las preguntas cuyas respuestas necesitas saber, si es así
o ya no viven, trata de hablar con otras personas cercanas a ellos,
que hayan conocido sus vidas en la infancia, como sus hermanos,
primos u otros. Si no hay manera de que hagas esto, sólo
piensa que ellos te dieron lo mejor que pudieron, que no tenían
nada más que ofrecerte y que si fueron duros y demostraron
poco su amor, es porque nadie les enseñó a amar.
El ejemplo siguiente te ayudará a entender el porqué
sugerimos que entables una relación amistosa con tus padres
para que hablen acerca de su vida, y de qué manera te ayudará
el conocer su origen.
En el ejemplo Olivia no pudo recordar las situaciones vividas
en el vientre de su madre, es por ello que utilizando la información
descrita en capítulos anteriores y con la información
que la madre le había dado en relación a su nacimiento,
comprendió las razones por las que se había sentido
toda su vida rechazada y culpable con sus padres, al entenderlo
se liberó del resentimiento y perdonó la actitud
de los padres.
Ejemplo:
Olivia: Mi vida es sólo confusión,
no sé qué hacer. He vivido en varios países
del mundo y estudié dos carreras; tengo 32 años
y no sé qué hacer. No tengo novio ni pareja y no
me puedo relacionar por largo periodo con nadie. Siempre he sentido
como un gran peso a mis padres, me fastidian, mi relación
con ellos es mala, especialmente con mi madre. Nunca puedo complacerla,
mi padre siempre me hace sentir tonta.
No soporto a mis hermanos, odio estar cerca de ellos, son alcohólicos.
Cuando mi madre estaba embarazada de mí sufría mucho,
se sentía muy sola, mi padre trabajaba todo el día.
Rosario: -¿Por qué estaba triste
tu madre?
Olivia: -Ella es venezolana, se casó
con mi padre que es Holandés y se fueron a vivir a Holanda,
ahí se sentía muy triste y sola, mis abuelos no
la querían porque era latina. Desprecian a los latinos,
consideran que son inferiores.
R: -¿Tu mamá quería
el embarazo?
O: -Mi mamá dice que estaba muy contenta
por el embarazo, pero muy triste porque quería regresar
a su casa con sus padres, se sentía muy sola en Holanda.
Sus padres no querían que se casara con el holandés
porque se la llevaría lejos de ellos. Mamá se puso
grave, casi muere un poco antes de que yo naciera.
R: - ¿Y tu padre aceptaba el embarazo?
O: -Los dos dicen que estaban felices.
R: -Ya que conoces el mecanismo del Enemigo
Interior, ¿crees que tus padres desearan realmente el embarazo?
O: -Bueno, si mi madre quería regresar
a su país el embarazo no era conveniente para ella, porque
regresar significaba divorciarse y con un hijo estaba difícil.
Por otro lado, mi padre nunca ha podido complacer a sus padres,
siempre lo han criticado por todo. Nunca aceptaron a mi mamá,
entonces su hijo sería también rechazado al igual
que su esposa, por lo tanto una vez más estaba haciendo
algo que no aprobaban sus padres. Con todo esto... no, no creo
que desearan un hijo.
R: -¿Tú crees que tus padres
tengan promesas con sus padres?
O: -¡Si, claro!, como te dije, mi madre
siempre ha soñado con regresar a casa de sus padres. Se
queja porque ahora que son mayores no puede estar con ellos para
cuidarlos los últimos años de su vida. Eso quiere
decir que tiene la promesa de cuidar a sus papás. Y mi
papá toda la vida desde que me acuerdo, intenta con todo
lo que puede complacer a mis abuelos, y todo esfuerzo es en vano,
lo tratan como un estúpido ignorante. Lo que quiere decir
que también tiene alguna promesa, como la de hacerlos felices
o hacer todo lo que ellos digan, ser bueno y complacerlos para
que estén orgullosos de él y ser aceptado.
R: -Entonces, con estas conclusiones, ¿crees
que tus padres te aman, y que de no haber tenido promesas hubieran
podido ser mejores padres?
O: -Sí.
R: -¿Podrías perdonarlos?
O: -Bueno, entiendo, pero ellos eran los
adultos y yo la niña, ¿por qué no se esforzaron?
R: -Porque no podían. Al igual que
tú, las promesas los han tenido atados, tu madre prometió
cuidar a sus padres y nunca pudo hacerlo. Por ello, cuando estaba
embarazada, enfermó, ya que era su castigo por no estar
cumpliendo con la promesa, y el castigo era la muerte porque perdió
su propósito de vida; pero tu mamá es muy fuerte
y "negoció" con la vida, en lugar de muerte aceptó
el castigo para pagar su culpa por no estar cuidando a sus padres.
Recuerda que esto es un mecanismo inconsciente que actúa
por intervención del Enemigo Interior. Pero su parte de
mujer, esposa enamorada, deseaba tener un bebé, deseaba
formar una familia. Tú, al sentir la soledad de tu madre,
le prometiste también...
O: -Sí, cuidarla siempre e impedir
que alguien la haga sufrir. Y mírame, siempre estoy tratando
de huir de ella porque, como te dije, siento que mi mamá
es una carga pesada que ya no aguanto, y no puedo evitar que mis
hermanos la hagan sufrir. Me siento mala y culpable. Bueno...
además todos me dicen que soy mala.
R: -La carga que sientes en relación
a tu mamá es la promesa, y hasta ahora has tenido la energía
de librarte de ella pero a cambio de mucho castigo emocional,
pues no puedes estar a gusto en ninguna parte. Volvamos al tema
de las promesas de tus padres con tus abuelos. Es claro que tu
padre también tiene promesas, y al parecer la más
importante es la de "ser buen hijo". Como no ha cumplido
la promesa, entonces ...
O: -Es un sumiso, nunca da la cara y nada
hace frente a las cosas; su castigo es sentirse menos. Por eso
escogió a mi madre, porque ella, según mis abuelos,
los latinos son inferiores, entonces ella es un espejo para mi
papá, a los ojos de mis abuelos.
R: -Explícalo mejor.
O: -El se siente menos, entonces escogió
a una latina. Y como mis abuelos desprecian a los latinos, ellos
los despreciarán más a través de su familia,
porque también nos desprecian a nosotros: no somos sus
nietos favoritos.
R: -¿Tú crees que tu padre
es sumiso y tonto también, no es así? Si él
para ti es tonto, entonces tú no puedes relacionarte con
un tonto, ya que por genética e imitación has copiado
las actitudes de superioridad de tus abuelos.
O: -¡Es por eso que no puedo relacionarme
con él!, lo veo como un sumiso inútil; pero al mismo
tiempo mi papá me hace sentir tonta, de la misma manera
en que mis abuelos lo hacen sentir a él. ¡Claro!,
por eso me molesta hablar con él, porque repite conmigo
lo mismo que mis abuelos hacen con él: lo hacen sentir
tonto y él me hace sentir tonta a mí.
R: -Entonces... ¿te puedes dar cuenta
que ninguno de tus padres te ha lastimado porque sean crueles
y malos?, ¿que todo lo que te han dado es porque es lo
único que tienen? Te voy a poner un ejemplo para que sea
más claro:
-Imagina que el amor es como el agua. Al bajar del cielo tienes
que hacer un largo trayecto en el cual te da mucha sed (sed de
amor), porque te desconectas del amor del cielo. Bajas con la
esperanza de que tus padres sacien con galones de agua la sed
que tienes, hasta quedar satisfecha. Al llegar te das cuenta que
lo único que tienen es un vaso de agua cada uno, ese vaso
de agua lo tendrán que suministrar gota a gota por el resto
de tu vida, lo que ocasiona en ti una gran frustración
y un gran enojo en relación a ellos, porque siempre creíste
que ellos proveerían y satisfacerían la sed que
el trayecto a la tierra te provocó.
-Pero jamás has pensado que en ti existe una fuente que
proveerá la cantidad de agua que necesitas y más.
Porque la fuente que hay dentro de ti jamás ha sido descubierta.
Este descubrimiento es el verdadero propósito de tu vida;
es el propósito por el cual viniste a este planeta tierra,
a encontrar dentro de ti la fuente que llenará el vacío
que se formó
al momento de dejar el cielo y saciar la sed de amor que causó
la desconexión con el cielo.
-Tendrás el contacto con esta fuente cuando dejes de
demandar el amor de otros, cuando entres en ti buscando vaciarte
de malos entendidos y de la dependencia que has creado en relación
a tus padres o a otras personas, cuando dejes de creer que ellos
son los culpables de tus problemas.
De ningún modo tus padres -que tan sólo han sido
canales para proveerte cuerpo en este planeta-, son responsables
de la desdicha que ahora sientes. Ellos tan sólo han sido
los custodios de tu vida por un lapso corto de tiempo para ayudarte
a crecer y darte las herramientas necesarias para que tú
puedas descubrir el elixir de la vida que tanto se ha buscado
y que la gente comúnmente cree que está afuera.
El gran secreto de la vida es la reconexión con la fuente
divina de amor que es Dios.
Es preciso lo que descubriste, tus padres al igual que tú,
tus abuelos, bisabuelo, tatarabuelos, etc., todos en esta humanidad
hemos tenido que recorrer por el dolor y las falsas creencias,
con la ignorancia espiritual y dolor emocional, para llegar al
momento al que hoy llegaste: encontrar la verdad de que nadie
ha sido culpable del dolor, la confusión y el sufrimiento
por el que has pasado.
Es el momento de que despiertes y dejes de creer que eres malo
o que tus padres son peor que tú porque ellos te causaron
este dolor. Todo lo que han hecho ha sido por ignorancia, repitiendo
la mayoría de las veces la misma forma en la que ellos
fueron tratados en su infancia, sacando su ira en contra de otros,
por la falsa creencia de que son malos y al no poder entender
el dolor de sentirse malos y creer en su propia maldad, el Enemigo
Interior y la Mente Mentirosa les hace explotar en contra de los
más débiles e inocentes -sus hijos-, sin saber porqué
ni cómo, nunca pudieron entenderlo. Se sentían más
enojados consigo mismos, malos, culpables y avergonzados, buscando
el castigo; sus vidas se convirtieron en círculos viciosos
de dolor y sufrimiento arrastrando a su familia.
Pero ahora tú, sabes la verdad, conoces que dentro de cada
individuo incluyendo a tus padres, abuelos, hermanos, seres queridos,
o desconocidos, existe un Enemigo Interior que se va apoderando
de la voluntad de la persona tomando el control de sus vidas,
convirtiéndolos en seres enojados y confundidos. Te corresponde
hacer un momento de silencio y dejar de escuchar al Enemigo Interior
y a la Mente Mentirosa, para que puedas comprender que el dolor,
la confusión y el sufrimiento que has sentido, también
otros lo están pasando.
Es tiempo que dejes de pensar que ellos son los malos y tú
la víctima, es tiempo de parar el dialogo de la Mente Mentirosa
y hacer a un lado al Enemigo Interior, diciéndole y diciéndote
YO SOY BUENO, YO SOY INOCENTE, YO SOY LIBRE, mis padres y todas
aquellas personas que considero me han lastimado son seres ignorantes,
confundidos dominados por su Enemigo Interior. Me perdono y pido
perdón a Dios por ellos y LOS PERDONO PORQUE NO SABEN LO
QUE HACEN.
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