CAPITULO
3 Enemigo
Interior El
presente en el que vives es un reflejo del pasado y éste
está cubierto por un denso velo de confusión y malos
entendidos que bloquean tu verdadero propósito en la vida.
La ignorancia emocional, la confusión y la mentira han
velado la verdad de quién eres. Es por esto que has de
buscar en las raíces emocionales para encontrar las respuestas
a...
¿Quién soy?
¿Por qué me siento malo y culpable?
¿Por qué he de sentirme inconveniente?
¿Por qué siento que me rechazan o critican?
¿Por qué he de sentirme avergonzado?
¿Por qué estoy angustiado o preocupado?
¿Por qué siempre estoy enojado?
¿Por qué tengo miedo?
¿Por qué me siento fracasado?
¿Por qué me siento insatisfecho?
¿Por qué he de presentarme ante los demás
como alguien que no soy?
¿Por qué he de actuar prepotente y vanidoso?
¿Por qué he pensado en morir?
¿Por qué tengo que utilizar alcohol, tabaco, medicinas
o drogas para poder calmar mi angustia?
¿Por qué me gusta practicar los deportes peligrosos?
Si bien es verdad que la personalidad de cada individuo tiene
la influencia de información genética, actitudes
aprendidas de los padres en la infancia, también tiene
influencia de información de vidas anteriores; pero la
parte predominante del temperamento es consecuencia de la acumulación
de cargas de energía negativa que el propio individuo elabora,
y a la que se le denomina Enemigo Interior.
El ser humano produce tres tipos de energía que están
vinculadas entre sí.
Primer tipo de energía:
*El cuerpo físico cada hora produce un cuerpo de energía
etérea como deshecho, resultado de la asimilación
de los alimentos, agua y aire, (imagínalo como una fina
capa de una cebolla). Cuando el individuo tiene pocos movimientos
por varias horas (como estar sentado durante dos o tres horas)
esta energía se acumula.
Segundo tipo de energía:
Está relacionado con el cuerpo mental a través de
los pensamientos que emiten ondas vibratorias. Dependiendo del
tipo de pensamientos que el individuo genera es el tipo de onda;
puede ser onda armónica o polarizada.
La Onda Armónica (suave) es generada por la Mente Verdadera
y es una onda
suave, armoniosa, producida por pensamientos positivos y de alta
frecuencia de amor, meditación u oración.

La Onda Polarizada( de pico) es generada por la Mente Mentirosa;
es una onda arrítmica e irregular creada por pensamientos
negativos y baja frecuencia: miedo, ira, codicia, vanidad, lujuria,
sadismo, etc. 
Tercer tipo de energía:
Son ondas vibratorias que están relacionadas con el cuerpo
emocional (sentimientos y emociones). Al igual que los pensamientos,
emiten ondas armónicas o polarizadas dependiendo de las
emociones y sentimientos que estés teniendo.
Todas estas ondas vibratorias se unen. Si el individuo está
en amor, armonía, paz, alegría, meditación
u oración, la acumulación de esta energía
que se ha generado en el transcurso de una hora se desplaza y
sale del cuerpo al hacer ejercicio. Pero cada vez que vibras en
emociones negativas, como miedo, tristeza, culpa, enojo, etc.,
la energía que se produce no puede salir, se acumula creando
un enemigo dentro de ti: el Enemigo Interior (si pudiéramos
verlo y separarlo de los cuerpos se vería como una gelatina
obscura que cubre de la cabeza a la base del tronco del cuerpo),
que se conecta con los cuerpos mental y emocional, y como es energía,
está constantemente pulsando en ti. Cada vez que te enojas
(sientes ira), te sientes culpable, triste, etc., el enemigo se
hace más grande, hasta que llega un momento en que es tanta
la energía negativa acumulada que pierdes el control de
tu vida; es como un diablo que tortura poco a poco.
Es posible que alguna vez tú o alguien más haya
perdido el control en situaciones de enojo en la que dijo:
-"No sé qué me pasó, no me pude
controlar, es como si algo dentro de mí me obligara a actuar
así...".
O en situaciones contrarias en las que sabes que es importante
defenderte, actuar o pensar rápidamente para tener la respuesta
que necesitas en ese momento, pero de ninguna manera lo logras.
Te quedas mudo o como congelado, hay algo que te detiene, te impide
reaccionar. Si ya te sucedió, de ningún modo lo
ignores, ocúpate de él, porque el propósito
del Enemigo Interior es destruirte.
Enemigo Interior utiliza tus emociones, sentimientos y pensamientos,
se comunica a través de tu mente. Por lo que para identificar
los pensamientos le hemos llamado: Mente Mentirosa y Mente Verdadera.
Mente Mentirosa: Crea pensamientos negativos
y reproduce recuerdos de experiencias negativas que se grabaron
en el cuerpo mental (principalmente durante el periodo prenatal,
niñez y adolescencia). Actúa en ti engañándote,
hablándote en forma negativa, te hace actuar y sentir de
la siguiente manera: Te crees malo, piensas cosas negativas, te
hace pensar que eres culpable de todo, te hace enojar; mientes,
te manda pensamientos de miedo, envidia, celos, lujuria, sadismo,
etc. También, crees que te rechazan, pierdes el control
de tus actos, te hace enfermar, alcoholizarte, fumar, drogarte,
comer compulsivamente o dejar de comer.
Te hace preocuparte, engañar a la gente, etc. Te hace pensar
así: "No me quieren, les caigo mal, les estorbo...";
"nunca hago las bien cosas, soy un torpe..."; "mi
amigo me ignora, se escondió de mí, no quiere hablar
conmigo..."; "me avergüenzo de mí mismo...";"qué
gordo (a) estoy, soy un asco..."; "si lo engaño
saco ventaja y gano más dinero..."; "no vale
la pena que me esfuerce, de todas maneras no voy a ganar...";
"me quiero morir, me gustaría desaparecer...";
"la vida no tiene sentido..."; "¿qué
hago aquí?, estoy cansado, no quiero seguir luchando...",
etc.
Mente verdadera: Crea pensamientos positivos,
de amor, paz, éxito, sabiduría, confianza, fortaleza,
armonía, belleza, abundancia; es el antídoto del
Enemigo Interior; lo calla, no lo deja hablar ni enviar emociones
o sentimientos negativos; está conectada a los recuerdos
positivos como el amor. Momentos felices en tu vida: un atardecer,
las flores, el campo, todas aquellas cosas que te gustan y gozas
hacer, el apoyo de aquellos que te han ayudado, tus éxitos,
etc. Es la que te dice "Ten esperanza..."; "¡continúa,
no te rindas..."; "¡sé feliz, busca la
felicidad porque sí existe!...". Es la parte de tu
mente que está conectada con Dios, que no te deja rendirte
porque sabe que tú puedes ser feliz.
¿Recuerdas las caricaturas en las que la persona está
pensando y a la altura de su cabeza aparece de un lado un angelito
diciéndole sólo cosas positivas, y del otro lado
el diablito que lo incita a hacer cosas negativas? El angelito
es la mente positiva y el diablito es el Enemigo Interior conectado
con la mente mentirosa.
Imagina que dentro de ti hay un equipo completo de videotape,
que tiene la facultad de grabar y almacenar cada segundo de tu
vida, con la característica de que también graba
y almacena emociones y sentimientos. Las experiencias grabadas
son positivas y negativas, el archivo de videotape está
las 24 hrs. del día trabajando. Como está conectado
al cuerpo emocional (donde se almacenan las emociones y sentimientos),
cada vez que en tu vida diaria hay una situación parecida
a eventos del pasado, el video-cassette se pone en marcha y conecta
con el recuerdo que te hace reaccionar, sentir y pensar de forma
similar en situaciones que en tu vida diaria se pueden presentar,
como caminar por la calle y encontrarte con un perro. Si tuviste
una mala experiencia con los perros cuando eras niño y
si alguien te decía "¡Ten cuidado con el perro,
te puede morder...!", esta grabación la utiliza automáticamente
el Enemigo Interior, haciéndote vibrar en miedo. Revives
el momento sin darte cuenta, sientes miedo enviado por el Enemigo
Interior, que conectado a la Mente Mentirosa te hace actuar (como
si fuera tu propio instinto) corres y piensas: "Me va a morder,
puede tener rabia". Te hace sentir tanto miedo que corres
sin fijarte, hasta que tropiezas y caes lastimándote.
El Enemigo Interior cumplió su cometido torturándote
emocionalmente con el miedo, mentalmente con pensamientos negativos
y físicamente causándote dolor al caer y golpearte.
Ejemplo:
En una sesión de regresión, Pablo encontró
que cuando era niño, aunque su madre lo amaba, como ella
era muy exigente a veces lo golpeaba y le decía que era
tonto y malo, que nunca hacía bien las cosas, lo asustaba
diciendo que cuando llegara su padre le diría para que
lo castigara.
El niño Pablo grabó en su videotape lo siguiente:
miedo a ser castigado, miedo a la autoridad (mamá y papá);
creía ser malo porque la madre se lo decía, se consideró
tonto y culpable porque nunca hacía bien las cosas.
Los mensajes negativos enviados por la madre le provocaron miedo,
la creencia de ser malo, culpable y tonto. Estos mensajes fueron
grabados, quedando estancada la energía de las emociones
negativas y emitiendo constantemente señales de miedo,
alimentando así al Enemigo Interior.
Pablo contó que de pequeño jugaba solo en su habitación
o en cualquier área de la casa, si llegaba a escuchar algún
ruido inmediatamente brincaba y se ponía muy nervioso (el
Enemigo Interior a través de la Mente Mentirosa le decía:
¡VIENE MI MAMA!, ¡ME VA A CASTIGAR!, ¡ESTOY
HACIENDO ALGO MALO!, ETC.
El niño Pablo creció siendo una persona nerviosa.
Tenía constantemente la sensación de estar haciendo
mal las cosas, cada vez que en el trabajo su jefe (la autoridad)
le pedía verlo, sentía que podrían despedirlo
por ser incapaz, aunque no hubiera motivo.
El Enemigo Interior que Pablo creó desde que era pequeño,
se convirtió en un monstruo que a través de la Mente
Mentirosa le hablaba constantemente, lo torturaba por medio de
sus emociones y pensamientos haciéndole tener miedo, desconfiar
de sí mismo, sentirse malo y culpable de todo.
De esta forma, en situaciones similares o diferentes, es como
el Enemigo Interior se introdujo en ti, haciéndote sentir
malo, culpable, inadecuado, fracasado, insatisfecho, incompetente,
tonto, incapaz, enojado, derrotado, etc.
El Enemigo Interior y la Mente Mentirosa aprovechan las pequeñas
o grandes situaciones, acercándote constantemente a personajes
(personas) y escenarios (situaciones) que te van a llevar en tu
vida diaria a vivir en distinta forma las mismas experiencias
en las diferentes etapas de tu vida, hasta que finalmente el dolor
y el sufrimiento te hacen revisar tus patrones de conducta, para
que busques la salida y encuentres la forma de liberarte de la
esclavitud de la confusión y la mentira en la que has vivido.
Es debido al Enemigo Interior y a la Mente Mentirosa que el ser
humano tiende a recordar con más frecuencia y facilidad
todo lo negativo que le ha pasado, y sólo en contadas ocasiones
las cosas buenas que le causan alegría, paz y felicidad.
Nadie mejor que tú puede saber si eres esclavo de la mentira
del Enemigo Interior; tú conoces hasta los más pequeños
y profundos secretos de ti mismo. Deberás ser honesto contigo
mismo por muy doloroso e incómodo que sea, es importante
que confrontes esas emociones secretas, escondidas en lo más
profundo de ti, que muchas veces ni siquiera sabes que están
ahí.
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