CAPITULO 4 Influencias Negativas Antes de que fueras concebido, tu alma estaba plácidamente en el cielo (o en el lugar donde esperan las almas para bajar a la tierra y nacer). Es un lugar donde solamente se conoce el amor y la verdad; no sientes miedo, dolor, odio, culpa, tristeza, vanidad, lujuria, resentimiento, etc. En ti no existe ni un rasgo de negatividad. Sabes todo, ya que estás conectado con Dios, fuente divina de amor, verdad, belleza, fortaleza, sabiduría, confianza, armonía y paz.
¡¡Suena la campana y... Sales... Corriendo!! Llegó el momento de bajar a la tierra. ¡¡Estás Feliz porque llegó el momento!! ….. ¡¡OOH!!... ¡¡Sorpresa!!...

En el momento de hacer contacto con las primeras capas energéticas de la tierra, ¡¡Zzaz!!... Lo primero que sucede es que el alma entra en estado de amnesia, es como si tu memoria se borrara, se te olvida todo para poder tener la oportunidad de aprender las lecciones que fueron escogidas. Así que el impacto al bajar provoca VACIO (vacío original); este vacío es causado por la separación del alma con el amor del cielo. Poco después recibes la Primera influencia negativa: TRISTEZA. ¿Por qué tristeza?

Primeramente porque dejas el lugar de origen, cerca de Dios, y segundo, la tristeza es un sentimiento que envuelve a la tierra. El ser humano vive en un mundo lleno de dolor; generalmente cada día en la vida del individuo está lleno de preocupaciones, pena, dolor y sufrimiento. Pocos son los días en los que la persona puede gozar de felicidad y paz, son más los días, las horas y los minutos en los que está presente el dolor emocional y físico, dando como resultado tristeza.

Segunda influencia: La información genética que el individuo recibe acentúa algunas cualidades tanto positivas como negativas en su carácter; desafortunadamente la Tercera y la Cuarta influencia negativa que recibe tienen un mayor impacto en el comportamiento futuro de la persona.

Tercera influencia: Está relacionada con el embarazo, desventuradamente no son muchos los hombres y mujeres que tienen la madurez emocional y mental para ser padres y planificar cuidadosamente la concepción; así que una gran mayoría son hijos no planificados, por lo que el alma se encuentra con... ¡¡Otra Sorpresa!!... Mamá está vibrando en pensamientos y emociones negativos ¡MIEDO! y simultáneamente, como Cuarta influencia negativa: ¡RECHAZO!

Las situaciones que se presentan en este capítulo son para aquellos que no tuvieron la fortuna de ser planificados ni tener padres maduros. Si tú eres de los concebidos con amor y planificación y/o por padres maduros, te pedimos continúes leyendo, ya que lo descrito aquí te servirá más adelante como base para tu trabajo interior, que consistirá en transformar el vacío que la separación con el cielo te causó, así como los malos entendidos que adquiriste después de tu nacimiento, además de descubrir las mentiras de la Mente Mentirosa, que son casi las mismas de aquellos que no tuvieron el privilegio de ser programados.

Imagínate que papá y mamá por el momento no desean tener más hijos, con los que ya tienen es suficiente, o simplemente están esperando un mejor momento. La primera impresión de mamá al sospechar o confirmar que está embarazada es miedo...

-"¡¡OH, OH, estoy embarazada!! ¡¡Qué voy a hacer!!"
Simultáneamente, como reacción, rechazo...
-"No quiero este embarazo...". "No tenemos dinero...". "Seguimos en nuestra luna de miel...". "Es mucha responsabilidad...". "Ya tenemos muchos hijos..."."Mis padres me van a matar...", etc.

En el momento en el que la madre tiene las primeras reacciones en pensamientos y sentimientos negativos, es el instante en el que el bebé graba en sus memorias estas influencias negativas de Miedo y Rechazo.

En ocasiones, cuando el padre recibe la noticia sobre el embarazo, responde con Miedo y Rechazo diciendo:

-"¿Por qué ahora...?". "Habíamos decidido que íbamos a esperar...". "No estamos listos...". "Yo no quiero ese niño...". "Ese niño no es mío...". "No quiero estar atado a un bebé...". " Ahora no tenemos dinero...", etc.

Ante estas reacciones la madre, a su vez, reacciona generando más miedo, se siente rechazada, culpable, sola, etc.

Debido a que el bebé está conectado física y energéticamente a mamá (a través del cordón umbilical), el bebé se siente uno con ella; ella le provee de energía, sangre, alimento, aire, VIDA. Mamá es su "Creadora". Así que si mamá siente miedo el bebé también siente miedo, si la madre se siente rechazada el bebé se siente rechazado, etc.

El bebé está conectado en tres niveles con la madre y en cada uno de ellos reacciona de distinta manera:

Nivel Cuerpo Físico.- La vibración positiva y negativa que emite la madre se queda grabada en las memorias celulares.

Nivel Cuerpo Emocional.- Las emociones positivas y negativas de la madre conectan con el cuerpo emocional del bebé. Esto quiere decir que si la madre está vibrando en amor, el bebé se sentirá amado y se amará a sí mismo; pero si la madre está en negativo su Enemigo Interior emite pulsaciones que contaminan el cuerpo emocional del bebé, originando que sienta miedo, enojo, tristeza, etc. Aun a pesar de que por ley natural el bebé crea sus propias emociones, ya que es un individuo separado de su madre, por estar dentro del vientre materno acepta los mensajes del Enemigo Interior de la mamá, dando como resultado que el bebé crea estos mensajes y comience a vibrar en la misma frecuencia negativa que ella, originando que el bebé comience a generar su propio Enemigo Interior.

Nivel Cuerpo Mental.- Los pensamientos de la madre son recibidos por el bebé pues éstos están conectados con su cuerpo mental y físico. En su cuerpo mental el bebé graba pensamientos negativos y positivos de la madre aceptándolos como suyos (por sentirse uno con la madre). Por otro lado y por naturaleza, el bebé elabora sus propios pensamientos debido a que es un individuo separado de la madre.

Es entonces que desde que el bebé baja a la tierra, comienza a contaminarse recibiendo los impactos de las influencias negativas que alteran y nublan la verdad de su vida, confundiéndolo y olvidando su verdadero propósito de vida.

Al olvidar el verdadero propósito de vida, el nuevo ser cree que no tiene un propósito por el cual deba nacer y vivir. ¡Los padres no lo están esperando!, lo que quiere decir que no tiene un lugar en la vida. No hay un lugar para él en su nuevo hogar; entonces no hay un objetivo para estar aquí. Recuerda el vacío original -el vacío existencial. Si no hay razón para vivir, la pregunta es... ¿Para qué nacer? Pero el alma sabe que debe vivir y también quiere vivir, por lo que el bebé deberá encontrar un motivo para vivir.

 

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