CAPITULO
6 Rechazo
y Abandono Es
conveniente mencionar que la gran mayoría de las madres
y padres por generaciones han estado divididos emocionalmente,
y en la lucha de las emociones y pensamientos dedicados a sus
hijos, se les crea la lucha interna inconsciente entre amar y
aceptar a sus hijos o permanecer ajenos a ellos y rechazarlos,
todo esto propiciado por las promesas y la confusión en
la que el ser humano ha estado sumergido por siglos. Esto, aunado
al miedo que se produce cuando la madre no espera un embarazo,
provoca un automático rechazo causado por situaciones que
la madre o padre están viviendo.
Hay que recordar que en la gran mayoría de los casos el
rechazo es automático e inconsciente por parte de la madre,
ya que el miedo que el Enemigo Interior le envía se conecta
con sus propias experiencias y promesas* causándole miedo
a ser madre, recordándole así que el embarazo en
ese momento no es adecuado. Por lo tanto el miedo y el rechazo
que ella está sintiendo crea una mayor cantidad de energía
negativa que incrementa el volumen de su Enemigo Interior y provoca
que el bebé se contamine con su vibración negativa,
imprimiéndose así en el Cuerpo Emocional del bebé.
Como se mencionó en capítulos anteriores, el bebé
es un ser independiente de ella y elabora sus propios pensamientos
en relación a la información que ha recibido de
la madre, así que si el bebé siente miedo y rechazo
materno -con la ayuda de su propio Enemigo Interior que ya está
formándose- interpreta el miedo y rechazo como:
"No me quieren...". "Soy inadecuado...".
"Llegué fuera de tiempo...". "No soy conveniente...".
"Causo problemas...". "Soy un estorbo...".
"Causo dolor...", etc. Este rechazo no queda solamente
ahí, va más profundo en virtud de que el bebé
se siente uno con la madre, SE RECHAZA A SI MISMO, la Mente Mentirosa
dice: "Porque mi mamá me rechaza, yo me rechazo...".
"Si mi mamá no me quiere, yo no me quiero...".
"Si mi mamá no me quiere, yo soy malo, algo hice mal
o algo mal hay en mí...", etc. Por lo tanto el
bebé entrará en una dolorosa confusión.
Desafortunadamente hay madres que no sólo rechazan al bebé
dentro de su vientre, también lo ABANDONAN. ¿Cómo?,
en su mente y en su corazón el bebé no existe, por
lo que no le envían pensamientos ni sentimientos de amor
o ternura, simplemente lo dejan crecer. En algunos casos cuando
el bebé ya nació es ignorado, abusado, abandonado
en la calle o dado en adopción.
El rechazo causa una sensación de no tener un lugar ni
propósito en la vida. Al no haber un lugar, el bebé
siente que debe regresar al lugar de donde vino, pero al mismo
tiempo sabe que no es posible porque eso significa morir; él
debe vivir, tiene un propósito qué cumplir, pero
con tanto miedo, rechazo y confusión de la madre y el padre
el bebé se confunde, termina de olvidar su verdadero propósito
en la vida.´
El bebé que ha sido rechazado es porque llegó en
un momento en el que no se le esperaba, un momento inoportuno
en el que no importa que los padres sean adultos, jóvenes,
casados o solteros; con dinero, sin dinero, etc., simplemente
las condiciones no eran las apropiadas. Por lo tanto el bebé
siempre sentirá que es inadecuado, inoportuno, que está
fuera de lugar, fuera de momento, y lo más importante,
si los padres no lo desean tener, es que él no tiene ningún
valor, y al no tener valor para ellos, tampoco tendrá valor
para sí mismo, se auto-rechazará, sentirá
que no es nada ni nadie, y al no tener un lugar en la vida de
los padres entonces tampoco merecerá nada. Finalmente se
autocalifica como: NO SOY NADA, NO SOY NADIE, NO MEREZCO NADA;
registrando así una pérdida de valor por sí
mismo, a la que se le denomina baja estima. ______________________
* Ver Capítulo 7.- Promesas... Falso Propósito de
vida.
Rechazo durante el embarazo:
A
continuación describimos las situaciones más frecuentes
durante el periodo de gestación donde el bebé graba
rechazo en los tres niveles (físico, mental y emocional).
Recién casados: "La pareja recién
casada desea disfrutar de su matrimonio y vida social sin compromisos...";
"la mujer se embarazó en la luna de miel y se siente
avergonzada por lo que dirán sus familiares, creerán
que se casó estando embarazada...", etc. Si la
madre siente vergüenza el bebé sentirá vergüenza
de sí mismo, y la vergüenza de la madre generalmente
provoca en el bebé la sensación de ser sucio, algo
prohibido, algo malo y de ser rechazado.
Problemas financieros: "La pareja está
pasando por problemas económicos..."; "los ingresos
no son buenos, el dinero no alcanza..."; "el hombre
no tiene trabajo..."; "están comprando casa...";
"tiene muchos gastos..."; "económicamente
no es el momento...".
Condiciones sociales:
1.- La pareja tiene una vida social activa, ellos constantemente
tienen compromisos, reuniones, fiestas, viajes, convenciones,
etc. Por lo que un hijo representa un estorbo para su vida social
y demás actividades con los amigos y el trabajo, por ello
el bebé lee estos pensamientos y sentimientos como rechazo.
2.- El padre o la madre está en la cárcel. La madre
no cree que es el momento de tener hijos, se siente avergonzada
por lo que pasa, no tiene dinero, etc. El niño se siente
inconveniente, fuera de lugar y tiempo, su mamá no lo quiere,
lo rechaza.
3.- El país está en guerra. El padre es un militar
que tiene que enlistarse: hay un miedo constante de morir, no
es momento de tener hijos. El niño siente que su mamá
lo rechaza porque llegó fuera de tiempo, se siente fuera
de lugar, inconveniente, hizo mal al llegar.
Otras situaciones:
El físico de la madre: "La mujer
está siempre preocupada por su figura, debe de estar delgada,
tener buen cuerpo y lucir bien; un hijo va deformar su figura,
se verá gorda, le saldrá celulitis o estrías,
etc.".
La mujer que trabaja o estudia: "Lo
más importante en ese momento es su trabajo, su carrera;
un hijo representa dejar su posición en el trabajo o sus
estudios, etc.".
El hombre agresivo, alcohólico o drogadicto:
"La mujer tiene miedo de los maltratos de su pareja,
ya que cada vez que se alcoholiza, droga o enoja, la golpea, teme
por el bebé o no desea tenerlo...". En estos
casos la madre, a pesar de que desee al bebé, éste
siente miedo y rechazo. Debido a los golpes y los insultos que
la madre recibe, el bebé siente que son para él;
se siente rechazado, golpeado, humillado, de la misma manera que
la madre. El bebé lee la agresión como: Soy malo,
mi padre me rechaza, no me quiere, etc.
Familia numerosa: "La pareja ya tiene
muchos hijos, la madre está cansada, física y emocionalmente,
ya no quiere otro hijo".
La edad: "La pareja considera que ambos
ya son mayores, pasan de los 40, no quieren tener hijos...",
o "son muy jóvenes para comprometerse, creen no tener
la madurez mental y emocional para criar un hijo".
Problemas de salud: "La mujer está
enferma y sabe o cree que el embarazo podría agravar su
condición de salud física, hasta podría morir,
es ella o el bebé".
Divorcio: "Antes del divorcio generalmente
los lazos de unión entre la pareja están rotos;
un bebé obstaculiza las necesidades individuales de cada
uno y el proceso de divorcio".
Rechazos más frecuentes en las madres
solteras:
Soltera: "La mujer tiene una relación
estable con su novio, la pareja no está preparada mental
y emocionalmente para cuidar un bebé...", En algunos
casos "la pareja se une y forma una familia", en otros
casos "solamente el hombre se responsabiliza del bebé".
Pero en ambas situaciones el bebé fue rechazado, ya que
no lo esperaban.
En otras, "el hombre abandona a la madre y no la vuelve
a ver". En esta situación el bebé no solamente
sabe que es rechazado sino que también es abandonado, ya
que el padre los dejó.
Soltera sexualmente activa: "La mujer
goza de la compañía de amigos íntimos sin
compromiso". En algunos casos "ella no sabe
quién es el padre del bebé...", en otros
"la relación se estableció sin compromisos,
así que el padre no acepta la responsabilidad".
Situaciones de rechazo y abandono antes
del nacimiento:
Los abuelos rechazan el embarazo: Los padres
de uno de la pareja no acepta que su hijo(a) tenga hijos, opinan
que: Están muy jóvenes..., porque está
enferma(o)..., no están casados..., no quieren al yerno
o a la nuera..., no tienen dinero, ¿con qué van
a comer?..., etc.
El padre sale de viaje: "El papá
sale de viaje, la mamá se siente sola, abandonada...".
El bebé se siente abandonado.
Padres iracundos (enojados). Si la madre está constantemente
enojada, el bebé desde el vientre recibe las cargas de
enojo y cree que es por él por lo que la madre está
enojada. Cuando el padre se enoja frecuentemente con la esposa,
el niño siente que su papá está enojado con
él.
Sexo del bebé: En múltiples ocasiones
los padres desean tener un hijo diferente al sexo del que ya es
el bebé. Aun a pesar de los adelantos de la ciencia médica
con lo que la pareja puede saber el sexo de su hijo, los comentarios
de ellos suelen ser de este tipo: "¡Ah!... es una
niña, me hubiera gustado que por ser el primero fuera niño,
bueno, no importa, ya está aquí...", "OH,
es niño me hubiera gustado niña para tener la pareja...",
etc. Estos pensamientos y comentarios de los padres, los
bebés los leen como rechazo.
Adulterio:
1.- "La mamá sabe que su esposo tiene una amante,
está resentida con él, no quiere tener un hijo...".
2.- Existen casos que en los primeros meses "la mujer
no sabe que está embarazada, estando casada con el papá
del bebé, tiene relaciones sexuales con otro señor
que no es el papá...". En este caso, como el
bebé es uno con mamá, también sentirá
que está engañando al padre, se sentirá malo,
sucio, adúltero, mentiroso.
3.- "La madre es la segunda mujer del padre, ella sabe
que su bebé es ilegítimo...". El bebé
siente lo que la madre piensa, por lo que se sentirá malo,
por estar fuera de lo permitido.
4.- "La mamá está casada, pero el bebé
no es hijo de su esposo, es hijo de otro señor...".
La madre sabe que el bebé que espera no es de su esposo,
al engañarlo y jamás revelarle que es de otra persona,
el bebé lo sabe, se siente malo, mentiroso, está
fuera de la ley, su identidad se confunde.
Abuso sexual: Si a consecuencia del abuso la
mujer quedó embarazada, en la mayoría de los casos
rechaza y odia el producto, piensa en abortar. El bebé
se sentirá, malo, sucio, es producto de un acto criminal;
se sentirá culpable por todo el dolor y daño que
está causando a la madre.
Abandono y rechazo después del nacimiento:
El niño ignorado: Se dan casos en que
el niño es "ignorado", la atención que
recibe es la mínima necesaria para cubrir sus necesidades.
Las situaciones pueden ser diversas: "La madre tiene
muchos hijos..."; "la madre tiene que trabajar...";
"está enferma..."; "es primeriza y no sabe
cómo cuidar al bebé y se desespera..."; "el
padre llega del trabajo y no hace caso a los hijos..."; "el
padrastro lo ignora...", etc.
Ejemplo:
El padrastro no quiere al hijo de su nueva esposa. No le interesa
mejorar su relación, así que la forma de demostrar
su rechazo es ignorando su presencia en la casa. Podría
ser durante las comidas que es donde todos se reúnen en
el comedor; el padrastro no habla con el niño, actúa
como si no existiera. Se disculpa diciendo que no desea intervenir
en la relación madre e hijo.
Mamá y Papá iracundos (Enojados):
Frecuentemente el niño nace en un hogar donde uno (o los
dos) padres sufren de ira crónica (enojo crónico),
lo que repercute en el niño. Si el padre, la madre, o ambos
están en constante enojo el niño siente que es su
culpa el que ellos estén disgustados. Algunos padres que
pelean se insultan entre sí e insultan al mismo tiempo
a los hijos. Cuando esto pasa el niño reconfirma que es
rechazado. "Ya no te soporto, tú y estos niños
me tienen cansado (a), largo de aquí, no los quiero ver...”,
etc.
Rechazo en actitudes imperceptibles (subliminal). Como ya se mencionó,
el ser humano graba y almacena en sus memorias su vida, costumbres
sociales y familiares. Tanto el hombre como la mujer traen consigo
esta información al matrimonio, por lo que es normal que
la pareja se case y tenga hijos, pero muchos matrimonios no desean
tener hijos, y no se atreven a expresar su voluntad por miedo
a contradecir las costumbres o a perder a la pareja, así
que el deseo individual del hombre o la mujer queda reprimido.
En muchas ocasiones la pareja no está alerta (consciente);
no se plantea realmente si quiere tener hijos, o si el tenerlos
es un deseo individual como ser humano, ya que está grabada
la tradición familiar y social de que al casarse deben
de tener hijos, "formar una familia".
La represión de sus propios deseos en beneficio de las
tradiciones, al nacer el niño provoca que la madre o el
padre manifiesten intolerancia, insatisfacción, frustración,
enojo y rechazo constante en relación a él, sin
ser conscientes del rechazo que estará presente en la relación
durante el resto de sus vidas.
Este rechazo proviene de la mente subliminal, el individuo no
sabe que está recibiendo un mensaje o que lo está
enviando, ya que desconoce que tiene ese sentimiento o pensamiento.
Las actitudes dicen más que mil palabras y mil golpes;
en muchas ocasiones hemos escuchado decir a las personas:
"Hubiera preferido que me golpeara o insultara; su actitud
era peor, me lastimaba más que un golpe".
Ejemplo:
Florence... No me gustan los niños, cuando me casé
no deseaba tener hijos, me hubiera encantado poder disfrutar de
mi matrimonio sin hijos y ser libres mi esposo y yo, pero me embaracé
por complacer a mis suegros y a mis padres. Amo a mi hija pero
deseo que pronto entre a la universidad; tendrá que irse
porque aquí no hay universidades, no sé porqué
pero ya quiero que se vaya.
A pesar de que ama a su hija y tiene una hermosa relación
con ella, el rechazo inicial a la maternidad continúa estando
presente, desea que se vaya para estar sola, como siempre lo había
deseado.
Hilda (hija de Florence)... Quiero mucho a mi mamá,
pero siempre tengo la sensación de que algo anda mal; no
pasa nada entre nosotras pero me siento enojada con ella y siento
que con nada la complazco, hay algo que no sé qué
es. A veces tengo miedo de decirle las cosas porque siento que
se va a enojar aunque esa no es su forma de ser conmigo.
Como su madre no quería hijos, Hilda siempre recibió
-a nivel subliminal- su rechazo inconsciente.
Marian... Desde niña, cada vez que me acercaba a mi
mamá para darle un beso o abrazarla, ella hacía
un gesto y se retiraba; una vez le pregunté por qué
me hacía eso y dijo... Hace calor, por eso no quiero que
me abraces.... Marian continuó diciendo: "Pero eso
no era verdad, toda mi vida fue igual, dejé de acercarme
y nunca me pidió que la abrazara o besara.
Blanca... Mi abuela no me quería, vivía a una
cuadra de mi casa; cuando era yo pequeña iba a visitarla,
le tocaba la puerta y no abría. Todo parecía en
silencio, como si no estuviera. Ella me veía llegar y se
escondía, un día por la ventana la vi correr, toqué
varias veces y no me abrió; dejé de visitarla, nunca
me preguntó porqué dejé de hacerlo o pidió
que fuera a verla.
Padres abusadores: Desafortunadamente en la mayoría
de los casos el rechazo está acompañado de abuso.
Cuando un individuo no quiere a otro, normalmente el que rechaza
muestra su desaprobación demostrando su fuerza, su superioridad,
su poder; hace evidente su molestia, enojo, el medio que utiliza
es el abuso.
Hay tres formas de abuso: físico,
verbal, sexual:
1.- Abuso físico.- El individuo utiliza
la fuerza bruta, los golpes o tortura. Físicamente lastima
y humilla a su víctima. Por ejemplo: "A Pedro
su padre lo golpeaba con el fuete del caballo, con un cinturón,
con un palo, con la mano... etc." "Carmen comentó
que su madre la torturaba hincándola sobre corcholatas
hasta que se le incrustaban en las rodillas y le sangraban".
2.- Abuso verbal.- El padre, madre, tutor, abuelo,
maestro, etc., puede expresar su rechazo verbal con amenaza, insulto,
crítica o ridiculizando a su víctima, a solas o
frente a otras personas. Si la víctima del abuso tiene
algún defecto, enfatiza la burla en él.
El abusador lanza una amenaza verbal diciendo: "Te voy
a golpear, matar, amarrar, correr de la casa, regalar", etc.
Dice... "Tartamudo, cojo, ciego, huérfano"..
"¡Me la vas a pagar...!"
"Eres un estorbo...".
"Eres un inútil, no sirves para nada...".
"Nunca haces nada bien...".
"Eres un idiota, te repiten las cosas y no entiendes, pareces
burro...".
"Todo se te olvida...".
"Eres un holgazán, un flojo bueno para nada...".
"Eres un sucio...".
"De nada sirve que te arregles, siempre quedas igual de fea
(o)...".
"No te quiero, no sé para qué naciste...".
"Me avergüenzo de ti...".
"Eres la oveja negra de la familia", etc.
3.- Abuso sexual.- El abuso sexual en niños
y niñas es frecuente en muchas familias; la víctima,
además de sentirse mala, culpable y sucia como consecuencia
del abuso, siente que es rechazada debido a que por naturaleza
sabe que los padres deben cuidarla y protegerla, así que
lee que el haber sido abusada fue porque no la quieren, la han
descuidado, la madre o el padre no estuvo presente para evitar
que la lastimaran.
Abandono después del nacimiento:
Muerte de madre o del padre: El bebé,
niño o adolescente se siente abandonado por la persona
que muere.
Adopción: Todo bebé sabe quiénes
son sus padres biológicos, (quiénes le dieron la
vida); al ser abandonado en la calle o dado en adopción,
el bebé lee el acto de ser entregado a otra persona como
que él no tiene ningún valor, hizo algo mal. En
los casos de extravío o rapto, el niño también
se siente abandonado, ya que espera que los padres acudan a él
rápidamente y lo encuentren, como esto no sucede, el niño
se siente abandonado.
El bebé que es hospitalizado: Algunos
bebés o niños tienen la necesidad de ser hospitalizados
por algunos días o meses, si las normas del hospital y
el trabajo de los padres no permiten que éstos permanezcan
tiempo completo con el niño, éste siente que ha
sido abandonado, cree haber hecho algo malo pues está sufriendo
y los padres no están ahí para cuidarlo y consolarlo.
Divorcio o separación de los padres: El
niño se siente abandonado por el padre o la madre que deja
el hogar conyugal donde el niño vive.
Ambos padres trabajan: Cuando los padres trabajan,
"el niño pasa ya sea el día completo o parte
del día solo en casa o con los hermanos..."; "en
guarderías...", o "con alguien que lo cuide...".
El niño se siente abandonado por los padres.
La madre o padre enfermo: Después del
parto la madre quedó físicamente delicada, no puede
ver al bebé porque tiene que estar en recuperación
por algunos días; el bebé no ve a la madre, siente
que ha sido abandonado. Cuando el niño ya es un poco mayor,
si la madre o padre enferman y no los ve se siente abandonado.
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