CAPITULO 8 CULPA
¿Eres bueno... Ni bueno ni malo,
regular... Malo?
Si te consideras bueno, entonces no te crees culpable; si crees que eres regular, dudas. Quiere decir que crees haber hecho algo mal, y significa que te sientes un poco malo y un poco culpable; si te crees malo, no hay duda de que te sientes totalmente culpable.
¿Por qué si te sientes malo, te sientes culpable? Tanto en la sociedad como en nuestro mundo interior el que hace algo malo es culpable de haber hecho el mal, por lo tanto se declara CULPABLE.
El denso velo que cubre la verdad de la vida del ser humano se encuentra en este pequeño concepto de cinco letras, CULPA; pero si lo analizamos más profundamente, se trata de un monstruo enorme que entorpece el desarrollo del individuo, tanto en la vida cotidiana como en la vida espiritual.

¿Alguna vez te has sentido culpable?, de cosas cotidianas como cuando...

* Pasan unos días sin ver a tus padres, no tienes ganas de ir a su casa y tampoco les hablas por teléfono, pero finalmente los visitas porque te sientes mal por no querer verlos.
* ∑ Te compras ropa y luego te arrepientes porque sientes que hiciste mal por haber gastado, en lugar de ahorrar o comprar cosas "más importantes".
* Te habló tu mejor amiga y no quisiste tomar la llamada porque estabas ocupada, y te sientes culpable.
* Tu amigo, compañero de oficina, jefe, padres o alguien cercano a ti está enojado, no sabes la razón pero tú sientes que es contigo y te preguntas: "¿Habré hecho o dicho algo mal que lo haya molestado?".
* ¿Has sentido pena ajena?; alguien cercano a ti hace algo equivocado y tú te sientes apenado o culpable por lo que el otro hizo.
* ¿Normalmente te levantas temprano, pero el día que tomas más tiempo de lo acostumbrado te sientes culpable.

Si ninguno de estos ejemplos se relaciona contigo, trata de recordar cosas que te hacen sentir mal e incómodo contigo mismo. La sensación de incomodidad, inconformidad o vergüenza, es culpa.
La culpa es una consecuencia del primer mensaje de rechazo y de promesas no cumplidas. Recuerda que el rechazo que el individuo recibe activa la Mente Mentirosa y el Enemigo Interior diciendo: "Me rechaza porque no me quiere..."; "si no me quieren es porque soy malo..."; "hice algo mal..."; "no debo de estar aquí..."; "causo problemas y dolor..."; "soy inadecuado..."; "soy un estorbo...; por lo tanto soy malo..."; "si soy malo soy culpable de que mi mamá sufra...", etc.

A partir de entonces se comienza a tejer el velo de la mentira, la Mente Mentirosa unida al Enemigo Interior toma control de tu vida haciéndote creer que eres muy malo, "por causa tuya, mamá, papá o ambos sufren; son infelices, por eso te rechazan".
¿Qué pasa cuando alguien se siente culpable? El gran problema de la culpa es que el individuo que se siente culpable, buscará C A S T I G O emocional, físico y/o mental.
Recuerda, el castigo NO es un mecanismo consciente, es elaborado por el Enemigo Interior.
La culpa no solamente es consecuencia del rechazo, también es resultado de promesas no cumplidas.

Ejemplo:
Alicia: Mis padres eran una pareja perfecta. Disfrutaban su tiempo libre en fiestas y reuniones. Mi madre era esbelta y muy bella, mi papá gozaba de ir a jugar fútbol todos los fines de semana; socialmente eran un éxito. Fueron felices hasta que mi mamá quedó embarazada, no era el momento, no querían dejar su vida social y sentían miedo a la responsabilidad, eran muy jóvenes pues ella apenas tenía 20 años y él 22.

Alicia relata en su sesión de regresión:

Mi mamá tenía miedo de lo que mi papá diría ya que tendría que trabajar más y dejar sus reuniones con los amigos; mi madre estaba muy preocupada por el cambio físico de su cuerpo...; se vería gorda y fea, no quería que su estomago creciera. Casi no tuvo estómago porque me escondí para que no se le notara y no crecí porque si lo hacía le causaría dolor; no sentía conexión con mi madre, no me enviaba pensamientos de amor.

Alicia grabó miedo, rechazo y culpa. Miedo porque mamá no quiere estar embarazada, tiene miedo a la reacción del esposo, por lo tanto Alicia siente y graba miedo, (el miedo creado por el Enemigo Interior de la madre contamina a Alicia, comenzando ésta a vibrar en miedo y creando su propio Enemigo Interior). La mamá no quiere el embarazo, lo rechaza, el bebé siente rechazo y culpa; si la madre tiene miedo y no quiere el embarazo, porque no es el momento, el Enemigo Interior le dice que está causando problemas, su mamá es infeliz, su padre tendrá que trabajar más y dejar a sus amigos, por causa de ella el cuerpo de su madre se deformará, hizo mal al llegar, por lo tanto es CULPABLE. Alicia cree lo que el Enemigo Interior está diciendo y acepta la culpa.

Otras situaciones que provocan culpa:

Celos:

La Madre de la hija o el padre del hijo: En los dos casos se manifiestan las mismas actitudes y emociones hacia los hijos. La envidia de los padres hacia los hijos se vuelve una carga enorme para el hijo o la hija, haciéndolo sentir terriblemente culpable por la "desdicha" que crea a los padres. El hijo o la hija que siente culpa llega a auto sabotear (bloquear) su desarrollo y éxito con la esperanza de que los padres dejen de comparársele, de competir y de envidiarlo, ya que nada de lo que él o ella haga será suficientemente bueno para satisfacer las necesidades de la madre o el padre celoso.
A la madre o padre le hubiera gustado haber sido tan bonita o guapo como la hija (o); haber sido tan inteligente y lista(o) en la escuela como su hija (o), segura(o) de sí misma(o), haber tenido las mismas oportunidades que la hija (o) tiene, etc.
En la mayoría de los casos los padres no están conscientes de lo que sucede, ya que es su Enemigo Interior actuando y utilizando las necesidades que tuvo de niño o adolescente. Pero los hijos reciben el mensaje de celos, transmitido a través del comportamiento de los padres.

Ejemplo:
Teresa: Mi madre está celosa de mí, desde que yo era adolescente he sentido que compite conmigo, es como si ella quisiera ser yo. Recuerdo muy bien cuando estaba en la preparatoria invité en tres distintas ocasiones a unos amigos a la casa, yo quería platicar con ellos, mi madre siempre intervino en nuestra conversación y al poco rato parecía como si yo no estuviera; se quedaron platicando con ella toda la tarde, después de un tiempo se convirtieron en amigos de mi madre -ya no míos. Yo solía vestir con chaquetas cortas y tener mi pelo largo, ella comenzó a vestir muy parecido a mí y dejó crecer su cabello. Si yo me compro un coche nuevo o me voy de viaje ella quiere hacer lo mismo.
Miguel: Cuando yo era niño, mi padre solía decirme: Yo no tuve lo que ahora tú tienes, me hubiera gustado que mis padres me hubieran dado lo que yo te doy a ti; me hubiera gustado haber podido estudiar como tú, haber tenido la seguridad y la fortaleza para tomar las decisiones que tú has tomado; tener los lujos que ahora tienes, las oportunidades que tú tienes, etc. No lo tomes a mal, pero te envidio, yo nunca pude confrontar la situación con el valor con que tú lo haces, ¡bueno!... es envidia de la buena.

Si los padres cuando eran niños o adolescentes deseaban haber tenido o tener lo que los hijos tienen ahora, es como si compitieran por tener todo lo de los hijos. Como parte de la envidia y los celos, en la gran mayoría de los casos los hijos son criticados, no importa lo que hagan, positivo o negativo; éxito o fracaso, siempre habrá un punto malo que el Enemigo Interior de la madre/padre con celos o envidia aprovechará en contra de ellos.

Ejemplo: Alberto es un músico talentoso, desde que era niño toca maravillosamente el piano; su padre fue un buen músico sin suerte, nunca encontró una oportunidad para sobresalir. Sospechando que su hijo tenía gran talento musical, nunca lo motivó a estudiar ni a perfeccionar su técnica. Alberto recibía a través de estas pequeñas actitudes el mensaje de celos del padre. En su necesidad de agradar al padre prometió ayudarlo, cuidarlo y hacerlo feliz.
Sin embargo, Alberto estudió la carrera de música y comenzó a tener algunos trabajos importantes, pero la culpa por ser más talentoso y tener éxito provocó se castigara para así evitar causarle "dolor" al padre; comenzó a auto-sabotear su trabajo, siendo que es un extraordinario pianista, siempre trató de estar a la sombra de otros para no brillar, su padre inconscientemente desde que Alberto entró a la escuela de música, se encargó de recordarle lo celoso que estaba de él. En dos ocasiones al llegar a su casa no encontró el piano que con tanto esfuerzo había comprado. Preguntó al padre qué había pasado con su piano, éste contestó haberlo vendido por necesitar dinero.

El Enemigo Interior hizo creer a Alberto que si destacaba como músico, el padre sufriría, entonces él sería malo y culpable por el dolor que su éxito causaría al padre frustrado.

En la mayoría de los casos, los celos por parte de los padres hacia los hijos se ven frenados cuando el hijo (a) se encuentra en situaciones dolorosas, ya sea emocionales, financieras o de cualquier otro tipo; los padres generalmente ayudan a los hijos apoyándolos sin importar lo que esté sucediendo, su parte paterna o materna llena de amor ayuda y apoya a estos hijos. Pero también se dan algunos casos en los que no se recibe apoyo de los padres ya que la parte adolescente o niña en el padre o la madre está estancada, el Enemigo Interior se ha apoderado de ellos y les imposibilita recordar el amor por sus hijos y ayudarlos en los momentos difíciles.

Sexualidad: En algunos grupos sociales y sociedades la sexualidad todavía es considerada como un tabú, algo prohibido de lo que no se puede hablar.

La prohibición significa malo o dañino; cuando el individuo realiza un acto que de antemano fue condenado, sabe que es culpable por haber desobedecido la ley. Hablando en términos de sexualidad, si ésta es condenada y se atreve a explorarla, está haciendo algo malo, pero el delito es mayor cuando tiene el atrevimiento de gozar y contactar con el clímax de la sexualidad.
No importa que la persona esté unida a su pareja bajo las leyes que rigen su sociedad, ya el programa se grabó durante el periodo de su infancia a la adolescencia; está grabada como malo, sucio y prohibido, por lo tanto la culpa llegará al individuo atrapándolo como a un pillo que ha cometido un delito.

En algunas religiones y sociedades, al niño, desde que es un bebé, se le prohíbe tocar y explorar sus genitales. Se le dice: "No te toques, está sucio..."; "quítate la mano de ahí..."; " ¿no te da pena, te estás tocando...?" su religión le prohíbe toda actividad relacionada con la sexualidad -como la masturbación- de adulto no puede tener relaciones sexuales a menos que sea dentro del matrimonio, lo contrario está considerado pecado, esto quiere decir que si se masturba o tiene relaciones extramaritales está cometiendo pecado y por consiguiente es malo y culpable, por lo tanto merece castigo.

Ejemplo:
Joe: Mi madre ha sido muy creyente toda la vida, se educó en un convento; cuando se casó con mi padre tenía sólo unos meses de haber salido de ahí y mis abuelos la casaron con él sin preguntarle.
Durante el trabajo de regresión al vientre de su madre recordó y dijo:
Ahora que mamá está embarazada de mí siente no estar limpia; tiene vergüenza de exponer sus piernas con un doctor y abrirlas; si yo nazco es como si ella muriera por la vergüenza; se avergüenza por tener relaciones sexuales con mi padre, el embarazo es un tormento para ella por la pena y humillación de ser expuesta. Me siento triste por ella sin poderla ayudar. Me siento frustrado y ansioso, no quiero salir y ella no me quiere dejar nacer porque no quiere abrir las piernas. Yo le digo que todo está bien, que no tenga miedo, prometo siempre estar con ella para cuidarla porque pienso que ella no podría sobrevivir sin mí, siento que le estoy causando dolor a mi madre y por eso tengo miedo de causar daño a los demás.

El bebé o pequeño niño que por naturaleza explora sus genitales, aprende que éstos son sucios, algo de lo que tiene que estar avergonzado, y el individuo que pertenece a esta doctrina y atiende a sus necesidades fisiológicas masturbándose o en relaciones antes del matrimonio crea culpa, se siente malo. El programa de que la sexualidad es mala es grabado en el niño o adolescente, por lo que al llegar a adulto y casarse, la culpa que grabó en la infancia recobrará fuerza en el momento de estar con la pareja, su relación sexual se verá empañada de un sentimiento inconsciente de prohibición, culpa y miedo.
El ser humano nace con energía sexual y naturalmente la utiliza positivamente en beneficio de su desarrollo durante los primeros años de vida. Por ello el bebé toca y explora sus genitales, ayudando así a reciclar la energía del biogenerador que se encuentra en ellos para proveer de energía a los otros biogeneradores.

El niño crece utilizando esta energía y naturalmente sabe que es sagrada; que en los primeros años de su vida sólo él puede utilizarla, que no ha de compartirla con nadie sino hasta que su cuerpo físico tenga la madurez necesaria y hasta que emocionalmente esté listo para hacer uso de ella con la persona que escoja.

Abuso sexual: La víctima se sentirá culpable debido a su instinto natural de conservación tiene la necesidad de impedirlo, pero por miedo a que su vida corra peligro permite que el acto se consume. En la imposibilidad de evitar el abuso se siente culpable, no importando la situación de desventaja física y/o moral en la que se encontraba.

El abuso sexual no forzosamente se efectúa con violencia; también puede darse en forma pacífica, con engaños o utilizando la autoridad que el abusador posee sobre su víctima.
En el acto de violencia, la víctima puede ser tomada por sorpresa o no; ella se resiste, el agresor tiene más fuerza y la maltrata física y verbalmente; la víctima no puede defenderse. Se siente mala, culpable por no haber tenido la fuerza para poder detener este acto.

En actos pacíficos, el abusador sabe que tiene el control sobre su víctima, ésta no puede y no intenta defenderse porque es más débil y la autoridad que el abusador ejerce y representa es muy fuerte, la víctima le teme. Sabe que lo que está pasando es incorrecto, debe evitarlo pero el miedo se lo impide. Se siente culpable.
En la mayoría de los casos de abuso pacífico el abusador es un conocido o miembro de la familia, la víctima es obligada bajo amenaza a prometer no decir nada a nadie. La víctima, al no poder contar lo sucedido, está encubriéndolo. Se siente culpable y cómplice del abusador, teme por los otros miembros de la familia, piensa que corren riesgo. Se siente culpable.
En ambos casos, la víctima puede bloquear mentalmente lo sucedido y no volver a recordar, pero en ella permanece la sensación de culpa, miedo, de ser sucia y mala (o).

Ejemplo:

Carla: Tenía seis años... después de ir a misa los domingos mi madre me decía que fuera a visitar a mis padrinos; un día estando en el jardín, mi padrino me llamó y abrazó, me quedé junto a él y comenzó a acariciarme las piernas hasta que llegó a mis genitales, yo me asusté pero él me detuvo y continuó tocándome. Me dijo que no dijera nada a nadie y que si lo hacía mi mamá se iba a enfermar; así continuó haciéndolo, yo ya no quería ir a su casa no podía decírselo a mi madre, si lo hacía yo sería la causante de que ella se enfermara. Siempre me he sentido mala y sucia, cada vez que me acuerdo de él me dan ganas de hacerle un daño muy grande y eso también me causa culpa porque yo no soy agresiva.

Marian: Mi tío, hermano de mi papa, vivía con nosotros, yo tenía ocho años y acostumbraba a entrar a su habitación para jugar con él, un día me invitó a ver unas revistas, eran pornográficas. Cuando ví lo que era me negué, pero me dijo que no tenía nada de malo; que tenía que aprender, me prohibió decir a mis padres, que era un secreto y si decía ellos no entenderían porque eran muy anticuados y podrían correrlo y no tendría adónde ir; comenzó a llorar, me dio lástima porque nadie lo quería, guardé el secreto e hice caso a lo que me decía. Después de como dos meses empezó a masturbarse frente a mí; al principio no le hice caso pero después comenzó a abusarme, esto duró como dos años, hasta que un día ya no pude más y le dije que si no dejaba de hacerlo le diría a mis padres... Me siento muy culpable por haberle permitido abusarme durante tanto tiempo; una parte de mí odiaba lo que estaba pasando pero la otra parte me gustaba; sentía muy bonito y eso me hace sentir que algo está mal en mí. Me siento sucia y culpable por lo que pasó.

Margarette dijo: Nunca había recordado esto, es como si fuera una pesadilla pero en realidad sí sucedió. Cuando tenía siete años, estaba toda la familia reunida en casa de mis abuelos, entré a una habitación y el esposo de mi tía estaba borracho y me abusó...; yo no pude gritar ni hacer nada, tenía mucho miedo...; pero cuando él comenzó a acariciarme creo que me gustó... Eso esta mal, ¿no crees?.

Cuando casi había acabado, mi padre entró y se enojó mucho, me tomó del brazo, me sacudió y dijo: !Sal del cuarto!, me fui y ya no me acuerdo de más... Nunca me dijeron nada pero ahora sé que desde entonces mi padre cambió. La sensación que tengo es como que mi padre me culpó por lo que pasó... Siempre me he sentido culpable por mi comportamiento sexual. No sé qué pasa pero me disgusta.

 

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