*Continúa
tu lista en tu cuaderno de notas.
2.-Acostado sobre tu espalda, cierra los ojos, déjate llevar
por la música. Relájate.
3.- Visualiza la pantalla blanca y proyecta en ella tu imagen.
Escoge una de las situaciones que marcaste con Sí, en tu
cuadro de evaluación.
4.- Pídele a tu Ser Superior que te guíe para encontrar
la verdad y reconocer cómo la situación que estás
revisando está relacionada con tus promesas, o vivencias
infantiles, que te han causado miedo.
5.- Con los ojos cerrados, concéntrate en el área
de tu ombligo; recuerda las situaciones de miedo que has vivido
y libérate de él. Diluye el Enemigo Interior
que creaste con miedo, promesas y culpa. Declárate
valiente, bueno e inocente.
Ahora pon atención en el cetro de tu pecho (donde el miedo
se acumula), y expúlsalo como si fuera una fuente de energía
obscura que brota de él y de tu ombligo; déjalo
salir al tiempo que renuncias a ser esclavo de las promesas que
te causan miedo y culpa, que te hacen sentir que si no cumples
eres malo o estás haciendo cosas malas y estás en
riesgo de morir.
*Alterna el paso no. 5 con la 5(a).
5(a).- Utiliza el audiovisual de Cromoterapia. Obsérvalo
manteniendo la intención de eliminar el Enemigo
Interior relacionado con la el miedo. Expúlsalo
a través del centro de tu garganta, centro de tu pecho,
boca de tu estómago, ombligo y la cabeza. Libérate,
declárate bueno, inocente y valiente.
6.- Deja que la música continúe tocando hasta que
finalice, termina el ejercicio. Si te quedaras dormido, está
bien, ya que la música actuará por sí misma
y tus cuerpos trabajarán con la orden de liberación
que diste al inicio del ejercicio.
7.- Si llegaran pensamientos negativos como, "estoy perdiendo
mi tiempo", "nada voy a lograr", etc. O pensamientos
diferentes que te distraigan de tu objetivo, déjalos pasar,
no te detengas en ellos y persiste en tu trabajo concentrándote
en lo que estás haciendo.
8.- Trabaja cada día uno de los miedos que marcaste, así
como los que agregaste a la lista. Repite el ejercicio hasta que
sientas que la culpa ha desaparecido.