Mérida, Yucatán a 17 de marzo de
2005.
Hace mucho, aproximadamente 17 años, que
padezco de una terrible enfermedad de los nervios, los cuales me
causaban depresión, al grado de tratar de quitarme la vida.
Traté por todos los medios de curarme, fui a las agujas,
a los globulitos, tomé toda clase de té, pero nada
de eso me curaba. Cada día estaba peor, mis medicamentos
aumentaban y la desesperación me consumía día
a día. Me refugiaba mucho en nuestro Señor, pidiéndole
que me curara, que hiciera un milagro muy grande para dejar los
antidepresivos, o que me de una señal para poder curarme.
Un día platicando con una amiga de la infancia, me contó que
había una persona que podía curarme. Entonces, se
lo comenté a mi esposo y me dijo que yo le hablara por teléfono
a mi amiga, para que me enseñara el camino para ir con ese
terapeuta. Le supliqué a mi marido que me acompañara.
Al llegar al lugar, conocí al Sr. Xavier, y él me
dijo que él me podía curar. Mi esposo le preguntó aproximadamente
en cuánto tiempo, y él dijo que aproximadamente seis
meses. Al quitarme de allí, mi esposo no me quiso apoyar
para ir a tratarme, me dijo que ya había gastado mucho dinero
conmigo y yo seguía igual, así es que mejor me dejó con
las pastillas. Entonces, gracias a una amiga muy generosa, me dijo
que yo no le contara a mi esposo que me iba a poner en las manos
de la musicoterapia dimensional. Y a escondidas de él, escuchaba
la música, la cual, al oírla, sentía que los ángeles
me cuidaban, y dejé de sentir miedo. Esta terapia dimensional,
logró día a día a mejorar mi salud, mis medicamentos
bajaban, logré tener seguridad en mí misma y
a no sentir temor.
Si quieren sanar pronto como yo, escuchen a todo
momento la música; yo la escucho al cocinar, en mi coche,
al dormir, hace que uno logre un sueño precioso; las pesadillas
terminaron. La música tiene algo muy especial, es algo muy
increíble, algo que tal vez ustedes no puedan creer. También
cuenta mucho tu confianza que vas a depositar en esa música;
yo le repetía "tú me vas a curar". Cada vez que pasaba
a otro nivel, mi curación iba mejorando. Ahorita en el nivel
5 y 6. Ni siquiera he terminado con los niveles y ya me siento
curada, ya no más a los antidepresivos, se van a ir a la
basura. Por eso, con todo cariño y respeto, a todos ustedes,
público, les recomiendo ponerse en manos del Sr. Xavier,
pues es el enviado de Dios, junto con los ángeles,
a servir a la humanidad. Bendito sea el Señor Xavier, Dios
nos lo cuide mucho por mucho tiempo, para seguir componiendo esas
músicas preciosas, para poder seguir curando con ella
a muchas personas enfermas como estaba yo.
Ahora soy una señora normal, segura de mí misma, y
muy agradecida a esa amiga muy especial que es toda bondad. Y creo
que Dios la trajo en la Tierra para ser como el Sr. Xavier, ayudar
a los necesitados. Por eso pido mucho a Dios por ella, porque desde
que tengo uso de mis facultades mentales, era una niña buena
y sobre todo muy bondadosa. Un día le dije que cómo
es que Dios le puso en su camino conocer al Sr. Xavier. Yo creo
que fue un premio que el Señor le dio por ser una mamá buena,
un excelente ser humano y una hija ejemplar.
Estoy feliz con el sistema Soul Symphonics, la
música más increíble y hermosa que jamás
en mi vida había escuchado, y la cual jamás pienso
dejar de escuchar, pues estoy totalmente curada. Éste es
mi testimonio.